El crecimiento del sector eléctrico en 2025: una historia de recuperación y consolidación
En 2025 asistimos a una narrativa que marca un hito para la industria eléctrica española. Tras años de variaciones moderadas en la actividad, las cifras actuales revelan que el mercado no está simplemente creciendo; se está consolidando como un termómetro fiable de la recuperación económica y de la electrificación de la sociedad.
Según los últimos datos de la Asociación de Fabricantes de Material Eléctrico (AFME), la variación de las ventas de las empresas que conforman la Junta Directiva, en el mercado nacional, se sitúa en un 3,27 % hasta noviembre de 2025 frente al mismo periodo del año anterior. La Tasa Anual Móvil (TAM) confirma esta tendencia con un 3,47 %, evidenciando que el crecimiento no es un hecho puntual, sino parte de un movimiento sostenido en el tiempo.
Este dinamismo contrasta con los ejercicios previos: después de un 2,13 % de crecimiento anual en 2024 y cifras intermedias a lo largo de 2025 (como el 2,38 % en el primer semestre), el ejercicio actual termina mostrando una mejora progresiva.
¿Qué significan estas cifras para el sector del material eléctrico?
Para un profesional del sector, el dato del 3,27 % no es un número aislado, sino una confirmación de que la demanda interna de material eléctrico mantiene su trayectoria al alza. Este crecimiento refleja varios factores clave:
- Recuperación de la construcción y la industria: la actividad en obra nueva, rehabilitación e infraestructuras eléctricas está respaldando la demanda de productos eléctricos, componentes y soluciones técnicas avanzadas.
- Electrificación de sectores estratégicos: la integración de tecnologías eléctricas en el vehículo eléctrico, automatización industrial o la digitalización de edificios impulsa la demanda de cables, cuadros eléctricos, dispositivos de protección y automatismos.
- Metodología de cálculo transparente: AFME publica sus datos considerando el volumen físico de ventas —como toneladas para empresas de cable— para evitar distorsiones relacionadas con costes de materias primas. Esto aporta solidez estadística y permite comparaciones fidedignas en un entorno de precios volátiles.
Una tendencia de crecimiento que se afianza
Si observamos la evolución mes a mes y trimestre a trimestre, la narrativa es de fortaleza creciente:
- En los primeros cinco meses de 2025, la variación fue del 2,61 % y la TAM del 4,33 %, un indicio de recuperación tras los meses más inciertos de 2024.
- Durante agosto, el crecimiento acumulado se situó en 2,89 %, con una TAM también al alza.
Este patrón muestra cómo, tras un lento arranque de ejercicio, el sector fue ganando tracción conforme avanzaba el año. Esa aceleración progresiva es señal de que la demanda real está encontrando cauces firmes en la economía productiva.
Contexto macroeconómico y energético: el telón de fondo
El crecimiento del sector eléctrico está estrechamente ligado a la demanda energética general del país. En noviembre de 2025, la demanda eléctrica nacional ascendió un 2,7 % en términos interanuales, con renovables aportando más del 56 % de la producción total.
Este contexto energético no solo refuerza la importancia de la electrificación, sino que también explica el mayor consumo de material eléctrico asociado a infraestructuras renovables, redes inteligentes (smart grids) y despliegue de tecnologías limpias.
A su vez, la transición energética y el crecimiento de las renovables —con aumento constante en generación eólica y solar— están demandando soluciones técnicas complejas que impulsan la innovación en productos eléctricos.
Mirando hacia adelante: retos y oportunidades
Mirando más allá de los datos, el sector enfrenta un doble desafío:
- Por un lado, mantener la estabilidad del crecimiento en un contexto económico global con incertidumbres (inflación, costes de materiales, escenarios internacionales complejos).
- Por otro, aprovechar la tendencia hacia modelos energéticos más sostenibles, que requieren soluciones más sofisticadas y especializadas en instalaciones, eficiencia energética y sistemas integrados.
Este escenario evolutivo representa una oportunidad estratégica para fabricantes, distribuidores e instaladores, con la posibilidad de desarrollar nichos de alta tecnología, servicios de valor añadido y propuestas más eficientes para cada cliente profesional.
Conclusión: un sector eléctrico con pulso firme
La trayectoria que estamos observando este 2025 confirma que el mercado del material eléctrico en España está en una fase de consolidación y madurez. Las variaciones de ventas reflejadas por AFME —y su comparación interanual y con TAM— no solo señalan crecimiento, sino también capacidad de adaptación al entorno económico y energético actual.
Como profesional del sector, estas cifras invitan a reforzar la confianza en el mercado nacional y a planificar estratégicamente inversiones y desarrollo comercial, con la mirada puesta en una demanda cada vez más técnica, exigente y orientada a la sostenibilidad.

